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CARTAS A ARAUZO |
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ARAUZO DE MIEL Y SUS TRES MARAVILLAS Conchi Hernando Cru®s Abril del 2006 |
| Senderos y calles de arauzo de Miel, cuando me vaya de ti, de tu dulzura y tu alegría la nostalgia me acompañara. Tus calles se sienten solas cuando llega el otoño y el invierno. ¡Madre mía!. Pues yo se que tienes tres maravillas en tu corazón de pueblo. |
| La primera es :Pinarejos, Pinarejos para mi es como si fuera mi madre. Pues madre es y madre será en mi corazón, de tu corazón. Las gentes bailan, lloran y gozan. Nos das agua de tus piedras, preciosas, y nos das aire y oxígeno de tus grandiosos pinares. Esas gentes te harán y te hacen compañía, durante todo el dia, gentes que vienen y se van, pero todos te visitan. Algunos casi durante todo el año. Nunca olvidaré esas gentes que cuando llegan las fiestas de agosto te aclaman, te llaman y te dicen: hermosa eres entre todas la gente de Arauzo. |
| La segunda maravilla que tienes es San Cristóbal, eres el más alto y vigoroso del pueblo, pues esa montaña es como si te cogiera, como si fueras el rey y el dueño del pueblo, Arauzo de Miel; lindo eres y rico serás entre todas las gentes de tu hermoso pueblo. |
| La tercera maravilla son tus fiestas, tus alegres fiestas..Cuando llegan las fiestas , estás tan lleno de vida, lleno de alegría. Como las recuerdo, no paran de llorar, de sonreír, cuando la gente no para de bailar, esa gente lo disfruta y no para de disfrutarlo contigo, Arauzo de Miel, esa gente que te dice: Arauzo de Miel bendito eres entre toda la gente del pueblo, porque te lo mereces. |
Juan Carlos, Febrero 2005 ENCRUCIJADA
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Esta carta está dedicada especialmente a ADRIÁN , de once años de edad, biznieto de una Arauceña, que visito por vez primera el pueblo de su bisabuela en la primavera del 2004 y actualmente vive en Valladolid y siente un cariño especial por Arauzo. |
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Para mí, Arauzo de Miel fue encrucijada y término geográfico que comenzó en mi ciudad natal, Valladolid. En Arauzo hay huellas, que con la ayuda de D. Canuto Merino Gayubas, vamos descubriendo y, en cierto modo, sorprendiéndonos con los hallazgos socio-culturales, artísticos, etnográficos... que han llegado hasta nuestros días, conservando al menos, parte de sus raíces primitivas, es decir : su originalidad. Y hay huellas en Arauzo, en el alma, que son imborrables. Este lugar tiene algo especial, un no sé qué, que trasmite una fuerza que influye en mi ánimo. No tengo palabras para explicar lo que es la atracción de Arauzo de Miel. Hay sitios, personas y cosas, que atraen, como si tuvieran un imán por dentro. ¿Quién no ha oído decir : este lugar es maravilloso, esta persona me encanta, este objeto me chifla....?. Ciertos lugares, lo mismo que algunas personas o cosas tienen un encanto – atracción – especial. Es la << magia >> o fuerza del lugar, que se siente, sin saber cómo y es difícil de explicar. No se entienda por magia algo que suena a raro y mucho menos a diabólico; tampoco a sobrenatural o milagroso. La magia de un lugar es natural; arranca de las fuerzas interiores de la Naturaleza, que podemos sentir, incluso sin darnos cuenta. Están dentro de la línea de << los misterios >> de la Naturaleza, que unas veces se descubren y otras se mantienen ocultos, e influyen positivamente o negativamente en las personas. El suelo que pisamos trasmite energía, guardada en la tierra, a modo de corrientes energéticas. Y solo los más sensibles la captan. Los ojos, siendo libres para ver, no lo son para mirar. Por eso, miramos aquello que nos gusta o nos atrae. Personas que tienen la mirada en Arauzo a través del espíritu y con ella el corazón como tantos arauceños y arauceñas que están lejos de su tierra. Arauzo me pareció intemporal. Cuando estaba allí, sentía que me encontraba por un camino en la historia, tratando de conocer el comienzo del mismo, de llegar al primitivo origen de aquella población, del primer asentamiento e inicio de la vida en aquel lugar. Con la imaginación trataba de conocer como debió ser la vida de aquellas gentes, en épocas tan remotas y su entorno. Acudí a la web de Arauzo; se me fueron descubriendo interrogantes, que sobre Arauzo, seguían latentes, en mi un deseo de saber la historia viva, tradicional – no precisamente documental- de este lugar. Quien se siente atraído por Arauzo, inmediatamente, experimenta tres deseos : - El de saber dónde está. - El de saber como llegar. - El de saber cómo es y cómo ha sido a través de los tiempos. Para quienes ya lo han vivido, ya lo conocen, la atracción está en un solo deseo :Volver. Arauzo de Miel está : en España, en Castilla; en Burgos. Arauzo de Miel está : al abrigo de los altos de El Calvario, del Pico Carrullales, del Pico de Allana Benito... En la comarca de la Sierra de la Demanda. Arauzo de Miel está : en la historia de los pueblos de Europa; en la historia del reino castellano-leonés; en la Iglesia de Occidente, en la cultura celtorromana y en la cultura medieval. Arauzo de Miel está : en la vida rural y en la vida social. Desde cualquiera de estos enclaves : geográfico, histórico, socio-cultural, Arauzo atrae, llama, invita a ir. Quien no se siente atraído – llamado -, va a Arauzo, simplemente llevado. Llegar a Arauzo es fácil. Las carreteras, se encuentran con impresionantes y maravillosos lugares de la Naturaleza. Bosques de pino negral y albar. Paisaje de monte bajo, mezclado con tierra rojiza, parece grana. Los arbustos, los enebros, abetos, añosos robles, sabinas agarradas a las breñas, marcan tonos oscuros. Las piedras lo aclaran con sus blancos grisáceos. Pero Arauzo no es sólo un lugar físico. Allí hay vida y como tal espíritu. Arauzo de Miel es, como un cuadro, una antiquísima pintura, y , de pronto, se descubre, que está lleno de vida : que tiene día y noche, colores y tonalidades, sonoridades y silencios, perfumes, movimientos, ríos, fuentes, plantas y flores silvestres, pájaros que cantan, niños que ríen y gentes que van y vienen....con armonía entre lo ancestral y lo actual. Clima sano. En el otoño y en el verano, fresco y agradable, pero muy crudo en invierno, que enfrían más que las nieves, las escarchas y los hielos. También entonces tienen su encanto las plantitas verdes y los arbustos al besarles el sol su carama. Siempre aires puros, cielo claro, diáfano y azulado casi el año entero. En verano visité Pinarejos. La belleza y la vida que le dan sus aguas. El elemento más vivo y perenne es la fuente, mana día y noche agua abundante y fresca, creando el fondo sonoro – la banda sonora – de este escenario : el murmullo de la fuente, el sonido de los árboles con el viento, el canto de los pájaros, te inducen al sueño, a modo de una canción de cuna, que a pesar de repetirse constantemente, sonaba a nueva. A primeros de junio, cuando la primavera está en todo su esplendor, por la cantidad y variedad de flores silvestres que nacen en las orillas de los caminos. – algunas tan pequeñitas y diminutas como hermosas -, que cortaba y llevaba entre mis dedos, mirándolas detalladamente como si quisiera absorber toda su belleza con mis ojos, lo que me producía un gozo profundo. Las que más destacaban y más tiempo se mantenían y crecían, muy por encima de las otras, eran las margaritas, con sus pétalos siempre abiertos, como pestañas de unos ojos que miran con alegría a la vida. En la carretera que une Huerta del Rey con Mamolar, a veces te cruzas con algún vehículo, lo que idea de la tranquilidad y el sosiego que reina en el lugar desde hace muchos años. Los paseos cortos, que parten del pueblo de Arauzo, sirven para << rumiar >> (meditar-dialogar) lo que se ha captado dentro y para comprobar, << in situ >>, todas las imágenes que guarda este lugar << ancestral >>. Pinarejos es un lugar de reflexión y de luz. Lo que me encontraba, me servía tambien para pensar, reflexionar, evocar, soñar; soñaba despierto con mi imaginación. Aquella visita en verano, me sirvió para ir conociendo el lugar, sus rincones, los sitios más pintorescos.... y este paisaje se fuera, poco a poco, metiéndose en el espíritu, plasmando << cuadros interiores >> . A la hora del mediodía, Arauzo presenta una luz especial. Todo queda iluminado como si el sol, incluso en dias nublados, no tuviera otra cosa que hacer, sino matizar la infinita gama de colores de su paisaje. En otoño el paisaje va cambiando con las horas del día y con cada día; aunque parezca el mismo, se va haciendo diferente, como si obedeciera a un ritmo que le marca la Naturaleza. El conjunto paisajístico de otoño, en Arauzo, lo define la tonalidad de la tierra rojiza – una tierra ardiendo – salpicado de tres colores, amarillo, ocre y tostado : el amarillo se vuelve oro; el ocre, tostado; el tostado natural se vuelve de cobre, y hacen destacar la belleza de los árboles, de la tierra y de las rocas. El artífice de esta singularidad es el sol, que en otoño con sus rayos inclinados, parece moverse como si fuera un pincel en la << mano invisible >> del Creador, que va matizando, detalle a detalle, cada rincón de este lugar castellano. El silencio, donde mejor se percibe es en la soledad del campo. Un silencio sonoro, con musicalidad. Un silencio armónico. El contrapunto es su sonido, el acompañamiento de las ovejas y el canto de los pájaros en la arboleda. La Naturaleza canta de distinta manera según la época del año. Compositores tan famosos como Vivaldi han recogido e interpretado magistralmente las melodías de las Cuatro Estaciones. Igual que cada estación tiene su tonalidad y color, que la definen, sucede lo mismo con los sonidos de la Naturaleza. Así un pájaro no canta de igual manera al amanecer, que al atardecer; La lluvia suena diferente de día que de noche; el viento sopla distinto en invierno que en verano......., podría hacerse una preciosa composición musical recogiendo los distintos momentos : día y noche; mañana y tarde, - armonizándolos -, como se conjuntan las diversas tonalidades de un cuadro. En otoño, la caída de la hoja produce una música, melódica. Las hojas caen suavemente, con mucha delicadeza y cuidado, desprendiéndose, para caer casi de puntillas y no romper el silencio. Su caída es como un ballet, haciendo giros y piruetas, hasta terminar en el suelo, con ademán gracioso y sereno. Si alguien las oprime, o las pisa, crujen, como una queja a su crueldad. Cuando el viento las mueve, flotan, saltan de un sitio a otro, como juegan los niños a no dejarse pillar....... La hoja, cumplida su misión, se desprende de la rama entonando una canción con las diferentes notas que produce al rozar las cosas que toca : ramas, tronco, piedras, suelo, tierra, agua..... Su canto de adiós, de despedida; Y canta, por estar satisfecha del deber cumplido : Alegrar la naturaleza, oxigenar el árbol, dar cobijo a los pájaros y refrescar con su sombra. Su música tiene tres movimientos : el del agua que se mueve acariciada por la brisa; el de los árboles, con sus ramas y su fuerte acento; y el de las rocas, cuando las penetra el viento. Entre todos ejecutan la sonata que, por tratarse de este tiempo otoñal podría titularse : << Sonata Dorada >>, o , de << la madurez de la vida >>, simbolizada en el otoño. Se huele. El paisaje de Arauzo – pueblo y entorno – es oloroso, de penetrantes perfumes naturales. Perfumes de tomillo, espliego, romero, en el otoño. Jara, manzanilla, poleo, entre otros, a partir de la primavera, sorprenden de camino, al acercarse << a las puertas >> que permiten la entrada a esta vasija, que La Naturaleza ha creado, como si quisiera guardarlos, recogerlos allí y después ofrecerlos como regalo. Arauzo, así se transforma en el << viento >> del espíritu que va esparciendo << perfumes íntimos>> Arauzo y su entorno son lugares para aprender a conocer, buscar y recoger plantas medicinales y olorosas : manzanilla, poleo, tomillo, espliego. . . . . . Aunque cada uno puede organizarse como quiera – que es lo bueno -, nuestro consejo es, que siempre se deje << algo >> , para la ocasión siguiente; o bien, que nunca piensen haberlo visto todo – que no sería posible -, sino, que aún queda mucho por ver. Así, nosotros tambien estamos deseando volver, para conocer tantos rincones a los que aún no hemos llegado. En el invierno de Arauzo, se dan todos los fenómenos naturales de esta época : lluvia, nieve, escarcha, hielo...lo que hace que las chimeneas estén constantemente humeando y en el pueblo se respire el agradable olor de la leña quemada.. El pueblo en esta estación tiene su forma y su ritmo de vida. Su forma hogareña entorno al calor de la lumbre, de la estufa, de la gloria.... La vida tanto en el hogar como en la Naturaleza es hacia dentro. Las plantas enraízan, crecen hacia abajo, buscando el calor y el sustento de la tierra, resguardando la vida en sus raíces y protegiéndola de los rigores del exterior. En el hogar, también crece y se fortalece la vida de la familia, con una mayor y más frecuente comunicación afectiva. El invierno potencia y cultiva la << cultura tradicional >> : cuentos, leyendas de transmisión oral; canciones; juegos de grupo ( baraja, dominó, parchís, etc ), labores ( bordados, tejidos, ajuares de las novias, ganchillo....), trabajos artesanales. La matanza es rito y fiesta familiar; también tarea –el trabajo- central en el invierno. No hay que olvidarse de visitar el parque de Arauzo; es un encanto; uno de los parajes que atraviesa el río Aranzuelo. Un puentecillo une las dos orillas desde donde puede apreciarse la belleza del río. En el pueblo, el río se hace un elemento más del conjunto, como un vecino más, sin destacar, cumpliendo su misión de colaborador del sol para dar vida y verdor a los pequeños huertos de sus orillas. Cuando sale del pueblo para encaminarse a Quemada, sirve de espejo a los árboles en su dorado momento. Y, por fín, discurriendo remansadamente entre las tierras rojas, para encontrarse con el río Arandilla donde el sol le vuelve de plata. Los huertos observados de cerca, nos impregnan del encanto de lo sencillo, y de la bondad de lo pequeño. La escuela. Visité la exposición de D. Canuto Merino Gayubas << Raices >> en la escuela del pueblo, lo que me permitió conocer la escuela y una de sus aulas. Mi mente retrocedió cuarenta años. Agradables recuerdos de aquella escuela de párvulos. Recordé a quién fue mi primera maestra << la señorita>>, título afectivo con el que los parvulitos designan siempre a su maestra. A quién respetaba, la quería, la admiraba y nunca cuestioné su autoridad, que emanaba del cariño y sabiduría que de ella recibí. Ella me comprendía tan bien como mi madre; a veces mejor..... porque fue madre y maestra a la vez; no una simple, aunque buena profesora, sino también con una vocación << innata >> de educadora y unas cualidades personales, propias para adaptarse a los niños y niñas más pequeños. La escuela, como elemento que identifica a un pueblo, es todo un símbolo. La escuela se identifica con la sabiduría de todos los tiempos; con la cultura que la conserva y trasmite; con los valores que hacen, de los hombres y mujeres, auténticas personas; con la alegría, la esperanza, el futuro, la vida en suma, personificada en los niños, pero sobre todo en los párvulos. Esta alegría, imagino, era más palpable en el ambiente rural, que en el de las ciudades cuando los niños y niñas salían de sus casas corriendo por las calles para ir a la escuela; alegría que depende siempre de cómo se sientan acogidos y estimados por sus maestros y maestras. Arauzo se esparce e irradia por su entorno, un radio de acción cultural, integrado en las excursiones que pueden partir de aquí, como centro impulsor que mueve << a conocer la génesis histórica de Castilla, y sus bellezas naturales >>. No quiero extenderme más. Para terminar, deciros que, hay que contemplar la vida : la historia, el paisaje, la gente . . . . . de Arauzo de Miel, y luego asimilar lo visto. Detrás de todo, hay algo más : un misterio oculto, unas fuerzas indescriptibles que influyen e invaden a las personas, un << más allá >> que no se explica del todo, pero existe, Se nota su influencia en propia carne y en la ajena. Como hay un << más acá >> en todas las cosas, también hay un << más allá >>, lo que trasciende a los límites humanos de los sentidos, de la inteligencia y del amor. Este escrito tiene un más allá, algo que desborda, como una corriente de agua, que se sabe en donde brota, pero no se sabe hasta dónde puede llegar. Habla de un pasado, analiza un presente y vislumbra un futuro, que sólo Dios dirá. |
Juan Carlos, Septiembre 2004
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Salir de la ciudad. del lugar donde no esté mi trabajo, los atascos, mis vecinos. Salir al campo, porque al campo hay que regresar, no que venir. Hay que buscar lo que hemos extraviado de nosotros; Si preferimos ignorar que hemos perdido gran parte de la Verdad, mejor es que continuemos sin movernos. Salir a observar la Naturaleza para comprender y otorgar a cada cosa, a cada flor, cada atardecer, a cada persona la importancia que tienen, y dejar hacer a cada cuál su vida....abejas, plantas, pájaros y perros, y cumplir uno la suya. En una de mis salidas al campo, visité un pueblo muy bonito, Arauzo de Miel. Yo amo los pueblos, siempre los amaré. A veces desde lejos, desde el campo que prefiero. Pero los amo. Arauzo de Miel es uno de los pueblos más bellos que he conocido. He visto el color de su cielo. El sol deslizarse por sus piedras jaspeadas, sus sabinas, es de una belleza inevitable que te llena de vida. Sus calles, las tiendas, los tejados rojos, sus casas de piedra, preciosas, nuevas para mí, de esas que imaginas grandes misterios, que tienen recovecos donde esconderse y pasar inadvertidos. Casas donde sueñan, descansan y aman. Se respira olor a madera quemada, se respira esperanza y tranquilidad. Lugar idóneo para tratar de encontrarte contigo mismo porque, si no vas con la intención de buscarte, falseas todo. Aquella
tarde me abandoné al pueblo. Estaba con mi propio corazón en el momento. Sin
prisa. Paraba a disfrutar de lo que observaba. Son
gente generosa, su forma de vivir con la historia, sus bares, sus comidas,
sus confidencias, su tierra fértil. El paisaje los hace así para este sitio;
baila su danza, canta esta canción..... tienen su propia cultura que se
adquiere por vías respiratorias y por vías lácteas: Es un pueblo que comunica su mensaje en silencio, su esplendor en silencio, pero él es acaso el más claro de todos. Es un pueblo con la misión de aportarse a sí mismo, cumpliendo el durísimo deber de seguir y siendo bello para siempre, sin envejecimiento, ni descanso. Arauzo de Miel espera que lo visiten. Os necesita como la bella flor, ser observada. No se detendrá cuando os vayáis porque hay personas comprometidas en cuidar y embellecer aún más el pueblo.
Todo
esto ha desfilado delante de mis ojos; lo he sentido y guardado en mi
corazón. |
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